Os dejo este artículo que me ha enviado Antonio Medina, amigo y compañero de inquietudes asociativas.
¿Qué esta pasando en España? ¿Como hemos llegado a esta situación?
En 1978 los españoles hicimos un esfuerzo conjunto para actuar consecuentemente con las necesidades que en ese momento demandaba el país de superación de viejos y anacrónicos conflictos y situarnos en igualdad de condiciones con los países de Europa, alcanzando a las democracias occidentales.
Prevaleció entre otros sentimientos, la cordura y el deseo de salir de una vez por todas, de un círculo en el que nos habíamos enredado los unos con los otros durante décadas. Quizás siglos.
En 1975 con la muerte del Dictador Francisco Franco, despertamos de una pesadilla que duro excesivamente y que mantuvo secuestrado los más elementales derechos ciudadanos. Todos celebramos que desaparecieran los años oscuros. Una parte de nuestra historia que no debemos olvidar y de la que no podemos sentirnos orgullosos como nación.
Como tampoco podemos olvidar ahora que se habla tanto de la memoria histórica, que la guerra civil que vivieron nuestros abuelos y nuestros padres, fue consecuencia de una época en la que nadie estuvo a la altura de las circunstancias. Los militares no debieron sublevarse contra el poder legalmente constituido, Los republicanos no supieron gestionar con responsabilidad lo que el pueblo demandaba en esos momentos y los socialistas y comunistas jugaron a la revolución y a poner en peligro el sistema votado democráticamente, poniendo en jaque a los sucesivos gobiernos republicanos.
Cometiéndose toda una serie de barbaridades y tropelías por parte de unos y de otros, que arrastro al pueblo llano al sufrimiento que todo ello genero. Se perdió una gran oportunidad que, generaciones posteriores hemos pagado y sufrido con creces durante muchos años.
Desde que aprobamos la Constitución de 1978, hemos disfrutado de uno de los mayores periodos de estabilidad de la historia de España en la que ha prevalecido la cordura y la sensatez. Un periodo en el que hemos aprendido a no repetir épocas pasadas, para ofrecer a nuestros hijos un futuro sin odios ni rencores en el que prevalezca la tolerancia y el respeto a las ideas. Un sistema que han copiado muchos países que están en estos momentos sorprendidos de la radicalidad, de la inestabilidad e inseguridad que padecemos a muchos niveles.
El 2004 fue un año que marco un antes y un después con respecto a lo que habíamos construido como nación desde la muerte del dictador. Nuestra participación como país apoyando la intervención en Irak, despertó en la ciudadanía una serie de sentimientos en contra, que fue aprovechada por aquellos que sin ningún pudor y de forma irresponsable, aprovecharon para situarse una vez más en posiciones intransigentes y de extraordinaria radicalidad.
El dramático y doloroso atentado de Atocha de marzo de 2004, justificado por los terroristas en base al apoyo realizado por el Gobierno de Aznar a la intervención en la guerra de Irak y que buscaba un cambio de Gobierno en España, supuso una carrera hacia la nada que nos ha mantenido en un permanente vértigo.
Es posible que en esto como en tantas otras cosas, unos hayan exagerado excesivamente sobre la participación de ETA, como el brazo intelectual del atentado. Pero no es menos cierto, que choca la actitud negociadora de ETA con la oposición socialista cuando las encuestas no les favorecían. ¿Por que con la oposición y no con el gobierno de entonces? ¿Es que intuían ya un posible cambio de gobierno? ¿Qué datos manejaban para ello?
Todos los ciudadanos queremos acabar con ETA. Pero lo queremos hacer desde la dignidad y desde el Estado de Derecho. No se puede retorcer el sistema democrático ni la legalidad vigente como se ha hecho, intentando convencer con argucias interesadas de que cualquier precio justificaría el fin de la violencia. Si hay que negociar, se negocia, pero siempre desde el principio de que son ellos los terroristas, los que tienen que ceder al derecho y al sistema democrático que nos hemos dado todos los españoles.
Como vamos a consentir que tantas muertes inocentes queden en el olvido por razones de oportunidad de algunos vivos. Como vamos a mirar a la cara a los familiares y respetarnos como personas si no partimos de unos principios inequívocos de hasta donde podemos llegar.
No nos engañemos, en el País Vasco no hay una guerra. En el País Vasco hay una democracia en la que participan cada cuatro años los Partidos Políticos sometiéndose al dictamen de la ciudadanía y es esta la que decide quienes forman gobierno y quienes van a la oposición. Y que sepamos al día de hoy, nadie á decidido que gobierne ETA y su entorno. No se puede alcanzar con la violencia y con las pistolas, lo que no se consigue con la palabra y con los votos.
A pesar de ello, estos que amenazan con la violencia y con las pistolas, han tenido hasta hoy más facilidades para desarrollar sus acciones que los políticos democráticos que tienen verdaderas dificultades para desarrollas las funciones para lo que han sido votados.
Hoy todo esta contaminado en nuestro país. Los partidos democráticos lo son si se sitúan en un determinado sector político. La información es real si la dan los medios afines a estas ideologías. Hay justicia de izquierda y de derecha. Las instituciones fundamentales de nuestra democracia han perdido su credibilidad. La información que circula es conductista. A los ciudadanos se les miente sin pudor. Todo se manipula y la realidad es negada a niveles inimaginables. Existe la España de la ciudadanía y la de los Gobernantes.
Hoy en nuestro país podríamos afirmar sin ningún rubor que existen ciudadanos que son más libres, tienen más derechos y son más iguales que otros, contraviniendo con ello el mandato de la Constitución.
Se han cometido excesivos atropellos e implicados a numerosas instancias del estado para dar valides a unos objetivos que aun siendo nobles en sus principios, han retratado una forma de actuar que dejaran huellas en la judicatura, en los medios de comunicación, además de una desconfianza y unos modos exentos de credibilidad.
Los partidos que se intentan ilegalizar ahora, Arnaldo Otegi de Juana, la cúpula de Batasuna y todo su entorno, han estado siempre cercanos a ETA y han sido y son cómplices de estos terroristas. Pero de lo que se trata es de hacer comulgar a la ciudadanía con ruedas de molino y distraer al personal con el eslogan “Gobierno de España”.
Papelazo el del Supremo, el de la Fiscalía, del Ministro de Justicia, del Gobierno y sus afines, diciendo una cosa antes y ahora la contraria. Toda esta arquitectura de lo que conviene o no en cada momento, ha generado desconfianza y muchas mentiras, que han impregnado la vida ciudadana de nuestro país
Pobre balance el de un Gobernante que en cuatro años, ha roto todos los consensos, ha enfrentado a los ciudadanos, ha implicado al resto de los poderes del estado en su perversa fantasía, ha utilizado a la Iglesia en su afán por tensionar a la parte laica de la sociedad, ha radicalizado a los medios de comunicación, ha acabado con la igualdad entre ciudadanos y comunidades, ha marginado en su delirio a la oposición mayoritaria, ha mentido y se ha reído de la sociedad en general, se ha cargado los derechos de muchos padres, ha llevado al país en su locura infantil pero peligrosa a una situación complicada. Se dice que hemos avanzado en derechos. Pero para unos más que para otros
También los intelectuales han querido incorporarse a la locura colectiva que supone situar la razón de una sola parte. Me refiero entre otras cosas, al papel que han querido asumir un sector de nuestros artistas en todas sus manifestaciones, apoyando a un partido al que tienen todo el derecho del mundo, siempre y cuando lo hagan decentemente y sin insultar al resto de la humanidad.
Este sectarismo taliban lo sufrimos también en Andalucía. Una Comunidad en la que nunca pasa nada que pueda comprometer al partido gobernante. Ya se encarga de ello entre otros la nuestra (RTVA) que es más suya que nuestra y que magnifica todo lo que sucede en otras comunidades de signo contrario y minimiza lo que acontece en Andalucía cuya responsabilidad nunca es del Gobierno. Otro ejemplo de pluralismo profesional que no se entiende, salvo coacción y falta de libertad para actuar y mostrar a la ciudadanía información veraz a la que tiene todo el derecho del mundo.
La democracia en nuestro país necesita pasar por la UVI. Estos cuatro años han significado un retroceso en libertades, convivencia, tolerancia y respeto.
Tenemos elecciones en marzo y seria muy saludable que con el bisturí del voto, abramos a la España enferma y limpiemos lo que ha venido incubando por salud democrática.
Antonio Medina


La verdad me ha gustado el artículo.
La política siempre me pilla baja de guardía, pero lo del bisturí es cierto.
La democracia está muy tocadita, tiene unos cuantos virus que no terminan de curar, y esos virus son los que repercuten en el ciudadano, y en el progreso del país.
Tenemos una democracia y la comparo con una gripe mal curada (o peor)
Pero lo que realmente me da miedo es lo que nuestros hijos se encontrarán si seguimos así.
Buen artículo Anonio.
Un beso Keka.
Antonio, disculpa por error puse mal tu nombre.
Verás, en mi particular opinión el atentado de Atocha se podía haber utilizado por el Gobierno para apuntalar su pre-cantada victoria electoral. De hecho eso suele suceder frecuentemente en los electorados cuando se producen ataques exteriores
Y si no sucedió así por su propia torpeza; atribuirlo con toda contundencia a ETA fué una estrategia escogida por ellos en ese momento, una estrategia arriesgada, que les podía haber salido bien, pero que se demostró finalmente equivocada, y lo pagaron (como partido)
un articulo que te hace pensar moverte estremecerte y simplemente observarlo y vivirlo.
felicidades por tu pagina y sigue moldeando el alma
Gracias a todos por vuestro punto de vista aportado.
Saludos
No sé si lo recordáis, pero el mismo día del atentado el lehendakari Ibarretxe se lo atribuyó -ante las cámaras-directamente a ETA. Esto me sorprendió, pues además de tratarse de un atentado nada típico de ETA aún no se había pronunciado el ministro ni había sido reivindicado. Creo que Ibarretxe se pasó de ligero y quizá ni consideró que pudiera ser obra de musulmanes, pero este desliz demostró que Ibarretxe tiene menos información acerca de ETA de lo que cabría esperar, y no me refiero sólo a información acerca de los movimientos de ETA, sino de lasbarbaridades que ETA pueda cometer. Yo siempre he creído que ETA, bajo su propia responsabilidad, nunca cometería ese tipo de atentado. Otra cosa es que pueda colaborar con los autores para obtener algún beneficio, pero nunca se arriesgaría a poner su firma ni a reivindicarlo, ni a que se demostrara su participación, por eso me sorprendieron las palabras del lehendakari.
“Yo siempre he creído que ETA, bajo su propia responsabilidad, nunca cometería ese tipo de atentado. Otra cosa es que pueda colaborar con los autores para obtener algún beneficio, pero nunca se arriesgaría a poner su firma ni a reivindicarlo, ni a que se demostrara su participación, por eso me sorprendieron las palabras del lehendakari”.
Lo más sensato en mi humilde opinión es no subestimar jamás a una banda como ETA.
Yo jamás me atrevería a decirlo Joaquín.
Pero además si supuestamente colaboran para obetener un beneficio, cómo indicas…para mí es igual que accionar la bomba, o apretar el gatillo.
Un saludo.
Contestando a Anna: desde luego que nunca se sabe lo que una banda terrorista puede llegar a hacer, y que la misma responsabilidad tiene quien comete el atentado que quien colabora en él. Sólo quería “situar” las palabras de Ibarretxe.
Volviendo sobre “Qué pasa en España” creo que hemos tenido unos presidentes que han dejado crecer el fascismo, así de claro, en Cataluña y País Vasco, sin tener la valentía de llamar a las cosas por su nombre. Fascismo es toda idea política que prioriza y exclusiviza lo étnico y lo particular como valor por encima de valores más universales de igualdad y libertad, tratando de asfixiar por las buenas o por las malas toda diferencia que se considere obstáculo en el camino de la consecución de una homogeneidad cultural y política.
Mediante ese ataque a lo foráneo se pretende conseguir la supremacía de lo autóctono, a lo que se le reconoce un valor moral supremo, una “unidad de destino en lo universal”. Estos nacionalismos no ha sido debidamente “contestados” por el resto de fuerzas políticas, dejándoles hacer, apelando al sacrosanto progresismo, aunque en este caso más bien debiera llamarse regresismo, y apagando cualquier atisbo de crítica con el calificativo de “españolismo fascista”. Y los sucesivos presidentes que hemos tenido han dejado crecer el monstruo sin decir ni mu. Para colmo, el PSOE ha estigmatizado a quienes como Rosa Díez han hablado claro. Curiosa ironía, el PSOE, con su Pepillo a la cabeza no han dudado en calificar “de extrema derecha” a los que se manifestaron -víctimas incluídas- en las calles contra el diálogo político con ETA. Y es que aquí o se es “progresista” o se es de “extrema derecha”.
Los únicos partidos que han cogido al toro por los cuernos han sido Ciudadanos y el partido de Rosa Díez. Éstos sí dicen lo que tienen que decir y sin complejos. Los demás no quieren indisponerse con nadie, y sobre todo que no les consideren progresistas. En fin, como dicen en Cuba: “te desgranan el café y tú parao en la raya”.
Joaquín, creo que has leído por ahí arriba, que yo de política…más bien poco.
Si te digo la verdad me estoy fijando, leyendo y aprendiendo desde que Keka abrió este blog, por ser mi amiga y porque merece la pena aprender de ella.
Pero, mira, el tema del fascismo a mí siempre me ha preocupado, porque desde luego que aún hay mucho por aquí (al decir mucho, digo, más del que debería)pero siempre he tenido una idea fija en esto y es que como todo, las ideas y educaciones empiezan en casa, en el hogar, y de los padres de ahora depende que los hijos/as aprendan a ser PROGRESISTAS y ojo…independientemente de que sean de derechas o izquierdas.
Se debería aprender a no inculcar, pero sí a enseñar todo lo que hay en el mercado y enseñar a elegir.
Y digo todo esto porque principalmente el fascismo se nutre de lo que ya se ve en casa…así sucedía antes y aún sigue sucediendo.
A España le hace falta una buena limpieza, a la democracia, también y a la izquierda…pero en lo que y especialmente a progresismo se refiere la derecha de este país necesita limpieza general.
Alguna excepción en ese aspecto existe, pero es rechazada por el propio partido, ocultando o quitando de las listas a esa persona. Por lo tanto no se salva nadie, lo hicieron con Rosa Diez, en la izquierda y en la derecha a Gallardón, no le dejan progresar.
El día que Gallardón, diga aquí estoy yo…arrasará.
Por supuesto es mi opinión, que puede ser rechazada y debatible de todas, todas.
Un saludo.
A veces mis queridos lectores, existen fuerzas e intereses que según cuándo y como los manifiestes hacen un efecto justamente contrario al que se espera no por parte de quien lo lanza sino de la propia opinión publica que lo recibe haciéndose tan versátil como cambiante.
Gracias por vuestros comentarios
Al hablar de fascismo me refería al de los nacionalismos vasco y catalán. El nacionalismo vasco es fascista ya desde su origen. Basta leer los textos de Sabino Arana, fundador del PNV, para darse cuenta de que ya en su formulación inicial el nacionalismo vasco crea un discurso basado en la idea de que la raza vasca debe mantenerse pura e intacta, procurando no mezclarse con otras para así mantener su identidad, y considera la independencia como un medio para obtener esa meta. El PNV jamás ha criticado las ideas delirantes de su fundador, e incluso en sus documentos oficiales internos sigue considerando el etnicismo como el motor de la nación. Los partidos autodenominados izquierda abertzale, pese a decirse de izquierdas, asumen tácitamente esos presupuestos sin atreverse a ponerlos en tela de juicio, lo que les podría llevar a enfrentamientos no deseados con el padrecito PNV que parió a ETA bajo su sotana, e incluso le superan al utilizar la violencia como recurso de intimidación. En definitiva, fascismo “avant la lettre”.
En Cataluña, tierra cuya personalidad e historia han estado más vinculadas al mundo exterior de lo que lo ha estado el país vasco, su independentismo tuvo una carga menos retrógrada y más culta. Sin embargo, los últimos años estamos asistiendo a un catalanismo filofascista propiciado por ERC que está terminando por embrutecer a sus incondicionales, que no dudan en insultar o agredir a todo el que se atreva a expresar una opinión distinta a la suya. El boicot de actos en los que líderes políticos que defienden la Constitución viene siendo algo cotidiano. Por cierto, la actitud del PSOE ante estos hechos es más que ambigua, cínica. Hará un par de años, cuando un líder del PP fue abucheado y empujado al tratar de entrar a la Universidad de Barcelona para dar una conferencia, el comentario que hizo Zapatero cuando los periodistas le preguntaron qué pensaba de estos hechos, fue: “pues a mí siempre me han tratado muy bien en Cataluña”. En cuanto a Iñaki Gabilondo, el eterno mamporrero del PSOE, tuvo a bien decir: “los abucheos están bien, son libertad de expresión, pero no se debe llegar a la agresión física”.